Los presidentes de EE.UU., Donald Trump, y de Argentina, Mauricio Macri, echaron mano ayer de su vieja amistad, que se remonta a su etapa como empresarios, para cerrar varios compromisos sobre comercio y ciberseguridad, además de para abordar su preocupación por la "deteriorada" situación en Venezuela.
Al ser preguntado sobre el anuncio de Caracas de que se retirará de la Organización de Estados Americanos (OEA), Trump respondió: "Venezuela es un desastre".
