ASALTO
El asalto a Brinks ocurrió el jueves 30 de marzo, a 10 kilómetros de Roboré, en la ruta bioceánica a Puerto Suárez en Santa Cruz.
Pasaron seis días del atraco a una remesa de Brinks y los antisociales permanecen en la selva, fuertemente armados. La Policía y las Fuerzas Armadas coordinan la posibilidad de un operativo aéreo para neutralizar al grupo delictivo con antecedentes de 57 asaltos similares en Brasil. El ministro de Gobierno, Carlos Romero, reconoció que hubo “exceso de confianza” policial.
El 30 de marzo, un grupo de nueve personas atracaron una remesa en Roboré, del Departamento de Santa Cruz, y se llevaron 723 mil dólares. Incendiaron dos de los tres vehículos en los que huyeron, que fueron encontrados poco después por la Policía como parte del operativo de rastrillaje desplazado y que terminó con cinco uniformados heridos de bala.
“El viernes a tempranas horas se intentó un operativo de captura pero sin grupos tácticos. Seguro que si teníamos un grupo táctico, con seguridad que esa gente estaría donde tiene que estar. Tal vez ha habido una excesiva confianza”, reconoció en una entrevista con la red PAT, donde manifestó que permanece el operativo.
HIPÓTESIS
La hipótesis de Gobierno, a partir de los datos e información recogida de Brasil, se inclina por el hecho de que el grupo delictivo no está relacionado con el cártel Primer Comando Capital (PCC) sino con actividades de atracos. De hecho, Romero sostuvo que están relacionados con, al menos, 57 asaltos en territorio brasileño.
Las Fuerzas Armadas (FF.AA.) coadyuvan a la Policía, que se moviliza con tres grupos de élites. Inteligencia de los Diablos Rojos determinó que cuentan con armas de alto poder que pueden llegar a impactar a helicópteros.
“Obviamente con algún cuidado táctico, es un tema que hemos venido conversando con el ministro de Defensa (Reymi Ferreira) para que se pueda hacer una operación aérea”, reveló.
OPERATIVO AÉREO
El titular de Gobierno anunció que se implementará el patrullaje aéreo en el operativo de búsqueda de los atracadores en coordinación con el ministro de Defensa, Reymi Ferreira y el viceministro de Seguridad Ciudadana, Carlos Aparicio.
“Los diablos rojos no querían todavía hacer patrullajes aéreos pensando que esta gente tiene armas largas que pueden alcanzar un helicóptero”, manifestó en entrevista a radio Panamericana.
Dijo que se implementará el número de efectivos para una mayor cobertura de rastrillajes en la zona ya que el perímetro de control se extiende por, al menos, cuatro kilómetros.
