Bolivia presentó hoy en la ciudad holandesa de La Haya su réplica a la contramemoria de Chile en el marco de juicio marítimo que ambos países, los únicos en América Latina y el Caribe que carecen de vínculos diplomáticos, libran desde 2013 en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en momentos en que las tensiones entre La Paz y Santiago escalaron como tal vez nunca en la historia de la relación bilateral.
Bachelet acusó de "ladrones" a dos militares y siete aduaneros bolivianos que perseguían, el domingo 19, a contrabandistas provenientes de Chile en territorio de Bolivia, cerca de la frontera binacional de 980 km.
Mientras, su canciller, Heraldo Muñoz visitaba los manantiales del Silala, que sin contraprestación alguna abastecen, por acueductos artificiales desde hace un siglo a poblaciones y mineras del norte de Chile, segundo foco del conflicto en la CIJ, por parte de La Moneda, que alega se trata de un río de curso internacional.
La escalada de tensiones entre La Paz y Santiago irrumpió a horas de verificarse el tercer y antepenúltimo acto procesal del juicio marítimo que enfrenta en la CIJ a los únicos países que carecen de relaciones diplomáticas desde 1976, y a tres días de que se conmemoren 138 años de la pérdida del mar de Bolivia a manos de Chile.
A casi cuatro años de radicado el juicio marítimo a Chile, Bolivia presentó la réplica a la contramemoria de Chile en un hecho formal, procedimental, que duró unos pocos minutos, pero que para los bolivianos es un acto trascendental y emblemático de reivindicación.
El documento fue elaborado por el equipo jurídico de expertos nacionales e internacionales encabezados por el magistrado español Remiro Brótons, que replica los argumentos expuestos por Chile en la contrademanda presentada en julio de 2016, contiene, al menos, 300 páginas y fue concluido mucho antes del plazo que vence hoy.
La réplica fue presentada por el agente boliviano, Eduardo Rodríguez Veltzé, que estará acompañado por el canciller Fernando Huanacuni; el ministro de Justicia, Héctor Arce, y la presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño.
