EXPULSIÓN
El Gobierno de Bolivia expulsó al embajador norteamericano, Philip Goldberg, en 2008, y Estados Unidos tomó después la misma medida.
El intercambio de embajadores entre Bolivia y Estados Unidos tendrá que cumplir "un proceso" y llevará su tiempo, porque debe pasar por los filtros del Departamento de Estado, la Casa Blanca y el Senado, informó el encargado de Negocios de la embajada estadounidense, Peter Brennan.
"Vamos a seguir trabajando con la Cancillería, vamos a tratar en establecer grupos de trabajo que puedan ayudar en restablecer relaciones, pero para nosotros también es un proceso que pasa por el Departamento de Estado, la Casa Blanca y finalmente tiene que tener la aprobación del Senado y eso es un proceso", sostuvo.
Brennan afirmó que esta ruta requiere su tiempo. "Tenemos que tomarlo paso a paso", dijo. No existe un cronograma definido, aunque anticipó que conversarán con la Cancillería boliviana para ver si pueden establecer una serie de pasos que puedan ayudar en eso, informó tras asistir al saludo diplomático al presidente Evo Morales.
INTERÉS BOLIVIANO
El Gobierno boliviano está interesado en mantener buenas relaciones con todos los países, pero bajo las condiciones "del respeto mutuo y en rechazo a la injerencia política".
Son usuales las críticas y denuncias de Morales y del vicepresidente Álvaro García Linera contra el Gobierno de EE.UU., al que llaman el "Imperio".
