El fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero Peñaranda, explicó ayer el pedido de exhumación de los restos del desaparecido sacerdote Luis Espinal, asesinado antes de la dictadura de Luis García Meza (1980-1981), porque no existe un informe de la autopsia en el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), ni certificado de defunción.
"Tomando en cuenta que la existencia del IDIF es de 10 años, entonces no hay un documento, un certificado de defunción, algo, una prueba que muestre que se trataba del cuerpo del señor Luis Espinal, las causas de la muerte, los impactos de bala, no hay un documento que sustente ese hecho", explicó en conferencia de prensa.
Guerrero Peñaranda informó que a partir de esos elementos, el fiscal asignado al caso planteó la exhumación, aunque dijo que pedirá una copia al médico que realizó la autopsia.
"Estamos solicitando que se pueda remitir una copia de estos documentos para poder contar con esa documentación que es importante en este tipo de investigaciones, estamos investigando la muerte de una persona", remarcó.
