Alrededor de 25 mil camélidos, entre vicuñas y llamas, se ven afectados por la escasez de agua en la provincia Modesto Omiste (Potosí) debido a la sequía que pone en riesgo su sobrevivencia si se agrava en lo que queda de este año.
En medio del altiplano, los pequeños arroyos y otras fuentes del líquido vital se secan gradualmente por la falta de precipitaciones pluviales en la región potosina, cuya capital tiene a la ciudad de Villazón, que limita con la Argentina.
FALTA DE LLUVIAS
El responsable del programa “Mejora de la Productividad Pecuaria” de la ONG Prometa, Mateo Tapia, dijo que no llovió nada desde hace meses y ahora se ven las consecuencias en la zona Este, Central y Oeste de la provincia Modesto Omiste.
“Es una sequía fatal que tiene su impacto en la región. Se corre el riesgo de suspender las capturas y esquilas de las vicuñas”, afirmó Tapia.
De esa manera, la ONG Protección del Medio Ambiente Tarija (Prometa) acudió al Gobierno Municipal de Villazón, a fin de que adquiera tanques australianos, para almacenar agua y después trasladarlos en cisternas a los lugares donde se encuentra el ganado camélido.
Además se ha solicitado el apoyo del Gobierno central. En la provincia Modesto Omiste se calcula una población de 15.000 cabezas de llamas y 10.000 vicuñas de silvestría (para su conservación y manejo) en el sur del Departamento de Potosí.
AMENAZA
La sequía y la falta de forraje ponen en riesgo a más de tres millones de cabezas de ganado camélido en seis Departamentos de Bolivia, por lo que los productores exigen a las autoridades departamentales y al Ministerio de Desarrollo Productivo, ejecutar programas de emergencia para evitar la mortandad de la ganadería.
Roberto Chiri Caya, dirigente de los ganaderos de camélidos del país, informó que las organizaciones de su sector, en La Paz, Oruro, Sucre, Potosí, Cochabamba y Tarija, ingresaron en un estado emergencia porque la falta de agua y pastura amenaza con la mortandad de miles de cabezas de ganado.
