Con dudas sobre su efectividad y capacidad de convocatoria, la COB inicia hoy un paro nacional de 72 horas, uno de los primeros de su tipo en ser organizados por la entidad matriz de los trabajadores durante el Gobierno de Evo Morales.
Los trabajadores decidieron tomar esa medida pese a que diversos sectores afiliados a la COB informaron públicamente que no acatarían la decisión y a que los dos paros anteriores, uno de 24 horas, y otro de 48, fueron cumplidos solo parcialmente en La Paz y otras ciudades del país.
Sin embargo, por tratarse de un "paro movilizado", los trabajadores organizarán marchas y bloqueos de calles y carreteras, que la semana pasada ocasionaron enfrentamientos entre manifestantes y la Policía, que detuvo a decenas de ellos.
Se han anunciado bloqueos en las salidas de Oruro y Cochabamba y en calles de La Paz.
El secretario ejecutivo de la COB, Guido Mitma, no aceptó el domingo la propuesta de las autoridades y dio por concluida una prolongada reunión sin lograr un acuerdo.
El Gobierni no cedió en el tema central de la demanda de los trabajadores, es decir que sea revocado el decreto de cierre de Enatex.
"No podemos seguir subvencionando una empresa deficitaria", dijo el ministro de Economía, Luis Arce. Enatex recibió 69 millones de dólares del Estado y no logró su recuperación.
Entre los sectores que han informado que no acatarán la medida están los maestros rurales, la federación de trabajadores petroleros de Bolivia, los fabriles de varias regiones, etc.
Mitma, en tanto, se mostró optimista sobre la medida. "Quiere dividirnos, quieren desmovilizarnos, pero nuestro paro ha sido convocado por un ampliado de trabajadores, no es un capricho" indicó.
El secretario general del Sindicato Mixto de Trabajadores Mineros de Colquiri, Eleuterio Mamani, informó ayer martes que no acatarán el paro de la Central Obrera Boliviana (COB), para no afectar sus operaciones, ni la producción.
