El secretario ejecutivo de la Confederación de Trabajadores Gremiales de Bolivia, Francisco Figueroa, informó que un ampliado efectuado en Oruro, aprobó cumplir una serie de medidas de presión a partir del 4 de julio y 20 días después, se organizará una marcha desde la población de Conani rumbo a La Paz para presionar por una atención favorable, exigiendo al Gobierno una reforma tributario que permita beneficiar con un “perdonazo” a sus afiliados.
Dijo que el sector no pide una “rebajita” como se tramita en la Asamblea, sino una liberación impositiva, porque hay gremiales que hace siete años fueron sancionados con multas por supuestas deudas tributarias que deben ser revisadas.
Figueroa informó que están en comunicación con otros sectores que no están de acuerdo con las reformas que se tramitan y dijo que si el Senado, tiene la intención de ofrecer una solución, debería postergar unos días el tratamiento de la ley.
Sostuvo que el nuevo código tributario “no puede castigar al padre, al hijo y al nieto” tal como aprobaron los gobiernos neoliberales, tampoco se puede sancionar de acuerdo a la cotización de las Unidades de Fomento a la Vivienda (UFV) o mantener la retroactividad de las multas, así sea a ocho años.
Lamentó que el senador René Joaquino no haya tomado en cuenta las 28 sugerencias para que las reformas al código beneficien a todos los sectores, entre ellas aplicar el principio de la universalización de facturas para el descargo tributario.
Figueroa afirmó que su sector no recibe la comprensión del Gobierno y por ese motivo, aprobaron un paro movilizado.
