La expareja del presidente Evo Morales, Gabriela Zapata, involucró a cuatro dirigentes de UN en el escándalo de la presentación de un menor como si fuera hijo de Morales.
En su declaración del jueves 9 ante la Fiscalía, de tres horas y 40 minutos, Zapata dio detalles de la supuesta relación de dirigentes de ese partido, entre ellos el senador Arturo Murillo y el exdiputado Jaime Navarro, según una transcripción que obtuvo El Deber.
En la audiencia Zapata involucró a cuatro dirigentes de UN y aseguró que Navarro pagó los honorarios de Eduardo León, su exabogado, y que hubo dos reuniones de su tía Pilar Guzmán con el exdiputado y Murillo en un edificio de la zona de San Jorge de La Paz.
Zapata agregó que quería revelar la verdad sobre su hijo fallecido, pero Guzmán y León le impidieron que lo hiciera. Explicó que el hijo que tuvo con Morales murió en 2009 y que fue enterrado sin que se emitiera un certificado de nacimiento.
