El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Guillermo Achá, arribó a Paraguay de "incógnito" y en una reunión pretendió "romper el contrato de provisión de gas" para "imponer un nuevo precio", denunció ayer el periódico ABC, a través de su sitio digital.
"Achá llegó de incógnito al país para imponer un nuevo precio del gas licuado de petróleo (GLP), con suba del 51% con relación a la tarifa pactada, y que ahora pretende modificar unilateralmente", dice la publicación.
Según ABC, Bolivia plantea un incremento en el precio a las mayoristas paraguayas y esto supuestamente se traduciría en un aumento para las amas de casa de Paraguay de "G. 800 por kilo (es decir G. 8.000 por garrafa de 10 kilos)".
Asimismo, la publicación paraguaya asegura que el ejecutivo boliviano se molestó por la presencia de periodistas en la sede de la reunión.
"Se negó rotundamente a responder preguntas y hasta se enfadó por las fotos, que es habitual en este tipo de encuentros, y no quiso que trascendiera el motivo de su presencia en Paraguay", cita la nota.
ABC publica que Achá es uno de los hombres más influyentes del gabinete del presidente Evo Morales y que su presencia en Paraguay se debió a un intento de modificar unilateralmente un pacto al que arribó con los importadores locales del gas, cuya vigencia va de marzo a agosto venidero.
Este periódico dice más adelante que Bolivia plantea un incremento en el precio a las mayoristas paraguayas, lo que representa 51 % de variación, por el ajuste de US$ 130 por tonelada métrica que quieren alzar. Esto se traduciría en un aumento para el público de G. 800 por kilo (G. 8.000 por garrafa de 10 kilos), lo que es significativo, por tratarse de un combustible muy sensible.
