El Servicio Departamental de Salud adquirió para el Hospital Daniel Bracamonte una planta de agua para la unidad de hemodiálisis de este centro sanitario, lo que permitirá que las sesiones para los enfermos renales no sean interrumpidas, informó el director del Sedes.
“Hace unos cuantos meses atrás teníamos la preocupación de algunos enfermos renales. Estas personas han conformado una especie de comité (…) ellos estaban tropezando con las sesiones de hemodiálisis que se vienen realizando día a día”, explicó el director del Sedes Elio Martínez.
El mal funcionamiento de la planta de agua ocasionaba la suspensión de sus sesiones.
“La planta de agua no estaba funcionando de forma correcta, tenían muchas veces que –incluso– suspender las sesiones porque la planta dejó de funcionar o bien cuando ya iniciaron la sesión de hemodiálisis tenían que hacer una pausa en el intermedio porque la planta no daba las condiciones para una buena función”, argumentó.
Por ello, tras gestiones con el Ministerio de Salud y la Gobernación, con la colaboración de diputados potosinos se elaboró una propuesta técnica que permitió esta implementación.
“La planta ya está instalada y funcionando, tenemos garantizado de que estos pacientes van a tener las sesiones de forma continua sin que estas sean interrumpidas”, complementó.
