Luego de conocerse que el conductor de televisión Carlos Valverde dejó el país para buscar protección en Buenos Aires, Argentina, el presidente Evo Morales dijo ayer: "quien se esconde o escapa es un delincuente confeso. No es un perseguido político", señaló a través de su cuenta de Twitter.
Valverde, después de una semana de haber estado "a buen recaudo" en Santa Cruz, ahora se encuentra en Buenos Aires, donde llegó el viernes 27 para "lograr protección" pero no pedirá asilo, explicó en comunicación con ANF. Se encuentra solo, sin su esposa "porque volverá pronto a Bolivia".
"Tomé el consejo de amigos periodistas de salir, pero no estoy pidiendo asilo ni cosa parecida, simplemente estoy en Argentina para explicar el problema de los medios", contó.
El conductor de "Esto es todo por hoy" fue el primero en dar la información sobre la relación entre el mandatario y Gabriela Zapata de la que se dijo nació un niño, que según la versión de Morales había fallecido, mientras que la mujer sostiene lo contrario. Sobre estos dos elementos, Valverde sugirió que existía tráfico de influencias, porque -además- Zapata era gerente comercial de CAMC, compañía que se adjudicó más de $us 500 millones en contratos con el Estado.
Sin embargo, después de más de 2 meses del escándalo, una juez determinó la inexistencia del supuesto hijo del presidente, porque Zapata no lo presentó ante la autoridad competente y rechazó que se haga una prueba de ADN al pequeño. La juez, en consecuencia concluyó que no existe "materia o sujeto" a quién precautelar los derechos, refiriéndose al supuesto hijo del Mandatario y Zapata.
Más tarde, Valverde confirmó que tenía información fehaciente de que el niño del presidente "no existe". Aunque insistió que su primera afirmación fue sobre la base de un certificado de nacimiento. Además el propio mandatario -a través de sus abogados- había gestionado el reconocimiento.
