Los trabajadores de la Empresa Pública Nacional Textil (Enatex) salieron ayer a protestar a las principales calles y avenidas de la ciudad de La Paz por la decisión del Gobierno de cerrar sus cuatro fábricas debido al alto costo de operación.
Cientos de trabajadores denunciaron que esta decisión implicará que varios obreros se queden sin trabajo. Asimismo denunciaron que fueron retirados de las fábricas bajo el concepto de fumigación.
Los trabajadores informaron que la pasada semana, la empresa emitió un instructivo que daba cuenta que los días 10 y 11 de mayo se realizaría una fumigación, desinfección y desratización en las cuatro plantas, debido a la presencia de plagas.
Pero, las jornadas de fumigación se aplazaron y se les informó que ayer debían retornar al trabajo, hasta que el domingo se les comunicó que se cerrarían las plantas y que debían apersonarse al ministerio de Trabajo para revisar su prefiniquito.
En medio de su marcha y bloqueo de la avenida Montes, los trabajadores identificaron a presuntos infiltrados en su protesta. Una de ellas era una mujer, a la que decomisaron su celular por estar comunicándose con un agente externo.
De acuerdo con información oficial, la estatal se transformará en un Centro Tecnológico Textil, que máximo en 90 días comenzará a prestar servicios.
El dirigente de los trabajadores de Enatex, René Ticona, dijo que los más de 900 obreros que quedaron sin una fuente laboral se reunieron con organizaciones con el objetivo de buscar una reunión con Evo Morales.
“Queremos informar que después que nos han informado de nuestra vinculación, nos hemos movilizado para buscar reintegrarnos a nuestras fuentes de trabajo. Nos hemos reunido con la COB, con la Confederación de Fabriles de Bolivia y la Federación de La Paz, para así hacer conocer de la situación de lo que está pasando, para que con más fuerza podamos pelear la reincorporación inmediata y así también buscar una reunión con el Presidente”, dijo.
