El presidente Evo Morales anunció ayer viernes el inicio de una campaña internacional en defensa de las aguas del manantial Silala que, nacidas en Bolivia, abastecen sin contraprestación alguna hace más de 100 años a varias ciudades del norte de Chile.
El jefe de Estado, en un acto en Cantumarca en el que comprometió recursos para ejecutar obras en el Departamento de Potosí, dijo que la defensa de esas aguas debe tener el apoyo de todo el mundo al igual que ocurrió con la demanda marítima.
"Nuestros dirigentes nacionales siempre tienen eventos internacionales, cumbres internacionales, y ahí, conociendo en tierra, defiendan, propongan para que pueda (haber) apoyo internacional como hemos tenido en el tema del mar. Ahora campaña internacional para que el mundo entero apoye el tema Silala", explicó.
PEDIDO
El mandatario pidió ayer al gobernador de Potosí, Juan Carlos Cejas, acompañar hoy a una comisión de dirigentes de las organizaciones sociales que forman la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) al Silala, para verificar el uso que hace de esas aguas Chile desde hace más de 100 años sin contraprestación alguna.
En marzo, Morales anunció que Bolivia acudirá a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya para demandar a Chile por el aprovechamiento "ilegal" de esas aguas.
MANANTIAL
Nacidas en territorio boliviano andino, las aguas del manantial Silala abastecen sin retribución alguna hace más de 100 años varias ciudades del norte de Chile y merced a un tratado de derecho privado, el curso de agua fue conducido al norte chileno por un sistema de acueductos artificial.
A diferencia de las aguas del río Lauca, las del Silala han sido incorporadas en la bilateral Agenda de 13 Puntos, definida en 2006 y que La Paz y Santiago negociaron hasta 2010.
Chile desvió el Lauca en 1962 y Bolivia rompió relaciones diplomáticas ese mismo año.
El 23 de marzo, el presidente anunció de forma oficial que el Estado boliviano presentará una demanda internacional contra Chile por "el uso ilegal" de las aguas que provienen de los bofedales del Silala, que se encuentran en territorio boliviano. Al respecto el canciller David Choquehuanca adelantó que la preparación de la demanda tardará unos dos años, aproximadamente.
