La sobreexplotación, alta sedimentación, contaminación del Pilcomayo por residuos mineros y el cambio climático provocan que el sábalo esté en el umbral de su extinción, según alertó ayer la Dirección de Biodiversidad de la Gobernación de Tarija.
En los últimos cinco años, se redujeron considerablemente la biomasa y el tamaño de esa especie piscícola que están por debajo de los rangos permisibles.
Actualmente el sábalo tiene una talla de 29 a 32 centímetros cuando debería tener una longitud de 35 a 38 centímetros y su peso oscila de 600 a 700 gramos en lugar de más de 1 kilo.
La directora de Biodiversidad, Estela Serrano, sugirió hacer una pausa prolongada de la pesca del sábalo en el Pilcomayo o de forma alternada.
