El ministro de Gobierno, Carlos Romero, manifestó ayer que Gabriela Zapata, expareja del presidente Evo Morales, planeaba fugarse a Brasil con el objetivo de pedir "refugio político" en ese país.
"Cuando procedimos al arresto de la ciudadana Zapata hubo cuestionamiento si hubo o no el requerimiento fiscal y nosotros alegamos que la Policía hizo uso de un procedimiento directo por una información de inteligencia que señalaba que había un riesgo inminente de fuga", explicó durante una conferencia de prensa.
El ministro dijo que la misma información policial "daba cuenta de contactos que se habían establecido con políticos que se encuentran en ese país".
"Esos contactos estaban dirigidos a facilitar gestiones para un ingreso a territorio brasileño y una posterior tramitación de refugio político", manifestó.
El ministro de Gobierno, citó un portal de internet, sobre el cual dijo: "No hay mucha claridad sobre las fuentes que manejan, (pero esta información periodística) coincide en el aspecto relativo a un plan de fuga que habíamos recibido de parte de inteligencia de la Policía".
Manifestó que, de acuerdo a esa publicación, esos contactos se habrían establecido con el exsenador opositor Roger Pinto, quien también fugó de Bolivia y luego consiguió asilo en Brasil.
Actualmente, Zapata se encuentra con detención preventiva en la cárcel de Miraflores acusada por los presuntos delitos de legitimación de ganancias ilícitas, uso indebido de influencias –en grado de complicidad- y enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado debido a que usó bienes públicos con fines particulares. La Fiscalía la imputó además por los delitos de ejercicio ilegal de la profesión, falsedad material, falsedad ideológica y uso de instrumento falsificado al presentarse como abogada.
