El ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo que para la posibilidad de que jóvenes pandilleros delincuentes sean reclutados, las FF.AA. plantearon que debería haber un consentimiento de los padres.
Romero advirtió que los pocos centros de readaptación en el país no cuentan con la capacidad física suficiente para albergar a una buena cantidad de jóvenes y adolescentes.
“Por eso hemos propuesto que sean trasladados a los cuarteles. Nos han respondido (las FF.AA.), pero primero argumentan que los jóvenes tendrían que tener 18 años, y que tendría que concretarse su traslado con previo consentimiento de sus padres, es decir que no sería un servicio militar obligatorio, sería una decisión voluntaria en acuerdo con los padres”, afirmó.
Otro aspecto, dijo Romero, consiste en que las FF.AA. temen que los reclutados roben las armas, asalten a los uniformados y hasta “salgan más finos a la hora de asaltar”.
