Durante un año la policía que custodia la cárcel de Palmasola no sabía si Kenia Hidalgo vivía con su asesino, su exesposo Marco Ramírez, o si su acceso era en calidad de visita. La mujer nunca más salió del penal donde fue asesinada y enterrada en la celda de su victimario.
El comandante de la Policía de Santa Cruz, Sabino Guzmán indicó que el caso se encuentra en la fase de investigación para determinar si Kenia Hidalgo convivía con su asesino, Marco Ramírez, en el penal de Palmasola.
La Policía no ha podido explicar los sistemas de control sobre las personas que entran al recinto penitenciario y por qué no advirtieron si entró Hidalgo, por qué nunca más salió.
La víctima llegó en varias oportunidades a ese recinto para convencer a su exmarido de firmar una autorización de venta de un departamento.
