El fiscal de la División Económica Financiera del Ministerio Público de La Paz, Carlos Hugo Rivero, informó ayer que detectaron una red internacional de delincuentes informáticos dedicados a desviar dinero de cuentas bancarias, que presumiblemente reciben instrucciones de una persona que radica en Perú.
El jueves 25 de febrero, nueve personas de nacionalidad boliviana fueron aprehendidas por efectivos de la Policía por estar implicadas en el desvío de dineros de cuentas corrientes. Presuntamente son parte de una red internacional.
El director de la Felcc de La Paz, Gary Omonte, informó que la policía dio con el paradero de los nueve implicados gracias a que una de las víctimas se percató de que, de su cuenta de ahorro, sacaron la suma de Bs 130.000 y por ello de inmediato denunció el hecho.
Un antecedente cercano a este tipo de delitos data de noviembre de 2015 cuando ciudadanos colombianos y bolivianos fueron aprehendidos por robar al menos 50.000 dólares de una banco boliviano al piratear cuentas de particulares.
"Estamos hablando de una red internacional. Ya en una anterior oportunidad también se ha detenido a unas personas bolivianas y colombianas que están realizando este mismo tipo de hechos", indicó Rivero.
El modo de operar se desarrolla a través de "una persona que es la que se encuentra supuestamente en la republica del Perú". Esta persona se encarga, a través de una manipulación informática de conseguir los datos, de diferentes instituciones financieras, una vez conseguido el código PIN de la cuenta hace la transferencia a cuentas bancarias de terceros.
Una vez desviado el dinero, los criminales contratan personas para que retiren los montos robados y luego, "a través del (servicio de) Western Unión envían el dinero hacia el Perú".
En estos ilícitos también está implicada otra persona no identificada que opera a través de las redes sociales.
"Existiría una persona de sexo femenino que se llama Micaela, pero estaría a través del Facebook, pero no se ha podido determinar si existe realmente", indicó el fiscal.
Rivero presentó la imputación contra los nueve aprehendidos y pidió al juez de turno la detención preventiva de estos. El delito de manipulación informática tiene una pena de uno a cinco años de cárcel.
