La presidenta de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), Melva Hurtado,quien guarda reclusión en el penal de Miraflores de La Paz por el caso Fondo, denunció que existen intereses políticos comandados por el diputado Rafael Quispe que interfieren en su proceso.
La Sala Penal Tercera de justicia declaró procedente el recurso de libertad a favor de la dirigente el pasado 31 diciembre, pero la audiencia de cesación a la detención preventiva, que estaba programada para ayer, fue suspendida debido a que la parte querellante presentó una recusación contra la jueza Lía Cardozo por la supuesta contaminación del proceso.
"Ella -refiriéndose a la jueza Lía Cardozo- no es la autoridad competente, debe ser devuelta a El Alto para que se sustancie el proceso. Antes de cometer vicios se ha decidido presentar una recusación porque este proceso no puede avanzar así", señaló Eduardo León, abogado de Quispe.
