LA LEY 348
TIPIFICA al feminicidio como el asesinato de una mujer por su condición de mujer y se estipula una pena de 30 años sin derecho a indulto.
En los primeros ocho meses del 2015 un total de 73 mujeres fueron víctimas de feminicidio a nivel nacional, según el monitoreo de prensa del Centro de Investigación y Desarrollo de la Mujer, (Cidem).
Los datos muestran a Cochabamba como el departamento más violento del país, con 25 feminicidios.
Para la capital del Valle, el mes de septiembre fue particularmente violento. En un día, el 17 de ese mes, se cometieron dos feminicidios y, según los reportes policiales las víctimas fueron asesinadas con saña y alevosía: Marcela Condori, de 46 años, fue asesinada con varias cuchilladas, Lidia Balsera Jiménez, de 35 años, murió a causa de un golpe en la cabeza.
Del total de casos de feminicidio registrados en Cochabamba en los primeros ocho meses de este año, el 60 % ha sido cometido por el esposo o el concubino de la víctima.
Santa Cruz figura como el segundo departamento con más feminicidios a nivel nacional, con un total de 20 hasta la fecha. En febrero de este año, la Casa de la Mujer de Santa Cruz declaró alarma por 6 casos de mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas. Como en Cochabamba, la mayoría de los casos ocurridos en la capital oriental, son considerados feminicidio íntimo.
UTLIZADAS
El 8 de septiembre de este año, el defensor del Pueblo, Rolando Villena, en una entrtevista concedidad al periódico de Santa Cruz, El Deber, explicó que los políticos utilizan la violencia contra la mujer.
A juicio de Villena esto ocurre porque los políticos se atacan y, según escribe El Deber "no plantean soluciones de fondo al problema estructural de la violencia y la cultura del machismo que está plenamente vigente en Bolivia".
A juicio de del defensor Villena, el incremento de los feminicidios en Bolivia se debe a tres aspectos: "la impunidad, la naturalización social de la violencia contra la mujer y la indefensión en que se encuentran las mujeres por parte del Estado".
"(...) el problema subsiste mientras permanezcan y se incrementen las formas de violencia contra la mujer, que expresan la visión patriarcal y a veces misógina de la sociedad", le explicó el defensor del Pueblo al periodista Carlos Morales.
