En Bolivia, la producción agropecuaria familiar indígena ha disminuido y ha dado paso a que la agricultura comercial o “agroindustrias” crezca de manera desproporcionada, advirtieron expertos e ingenieros agrónomos, según publica Oxígeno.
En el país, su relevancia en la producción agropecuaria es cada vez menor. Según datos del INE y del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), en los últimos 40 años el aporte del campesino a la producción agropecuaria del país bajó del 80 % al 37 %.
En el año 2014, en el Simposio Internacional sobre la Agricultura Familiar, el viceministerio de Desarrollo Rural Agropecuario, informó que la agricultura familiar aporta con el 37 % a 40 % de la producción agropecuaria total a nivel nacional.
Pero, la agroindustria, definida como la transformación de los productos provenientes de la agricultura en productos elaborados para el consumo, habría tenido un aumento significativo en la relevancia productiva agrícola del país.
Enrique Castañón Ballivián, investigador de la Fundación Tierra, también coincidió en que los cultivos industriales han tenido un crecimiento mayoritario en el país, en desmedro de la producción familiar indígena.
Castañón advirtió que la agricultura campesina e indígena ha ido perdiendo visibilidad e importancia frente a las extensas y crecientes superficies de tierras cultivadas generados por la agroindustria”.
Castañon dijo que en los últimos 20 años, los productos agrícolas no industriales, han tenido un aporte incipiente al PIB del país, con una media que alcanza solo al 2 %.
