Miles de personas se manifestaron este sábado en Francia, Italia y España contra el encarecimiento de la vida y por el derecho a la vivienda. Las marchas fueron mayormente pacíficas, pero hubo disturbios en varias ciudades y cerca de 1.000 detenidos en territorio francés.
En Francia, las movilizaciones reunieron a 800 mil personas según los organizadores y a 410 mil según la policía. Los incidentes comenzaron cuando las marchas terminaban, en París, Lyon, Marsella, Burdeos, Toulouse y Estrasburgo. La policía usó gases lacrimógenos y cañones de agua. En Toulouse, un manifestante sufrió una herida grave en una mano.
El ministro del Interior, Laurent Núñez, informó por la tarde que las fuerzas del orden detuvieron a cerca de 1.000 personas y advirtió de que la cifra aumentaría “de forma significativa”. Atribuyó la diferencia con los saqueos del sábado anterior, cuando unos 3.000 comercios fueron vandalizados, a la “anticipación” policial. Se desplegaron hasta 70.000 agentes. El 17 de octubre, a la misma hora, se habían registrado 385 arrestos.
En Italia, unas 10.000 personas marcharon en Milán, ciudad que amaneció blindada con 1.400 efectivos, entre ellos 500 militares enviados por el Gobierno de Giorgia Meloni. Los manifestantes denunciaron el costo de la vida y la vivienda, y criticaron a la primera ministra. “Toda esta presencia de policía demuestra el modo en el que este Gobierno entiende el malestar de la población”, dijo Davide, un estudiante milanés. La jornada terminó sin grandes incidentes.
