Israel bombardeó este sábado la zona de Nabatieh, en el sur del Líbano, un día después de la firma de un acuerdo marco en Washington entre Israel y el Líbano, y aseguró que permanecerán en el país de forma «prolongada» hasta que se desarme Hizbulá.
Una portavoz del Ejército israelí confirmó el ataque, y dijo a EFE que el objetivo era un presunto «terrorista» que alegó representaba una amenaza para los soldados en la zona de Nabatieh (donde Israel mantiene una ocupación militar).
De acuerdo con la Agencia Nacional de Noticias (ANN) libanesa, un dron «enemigo», en referencia a Israel, lanzó un ataque contra la localidad de Nabatieh al Fawqa, en el sur del Líbano, sin dar más detalles sobre víctimas o heridos.
El documento firmado ayer, bajo el auspicio de EE.UU. y compartido en su integridad por el Departamento de Estado salvo el denominado ‘Anexo de Seguridad’, determina en el artículo 7 que tanto el Líbano como Israel pueden «ejercer su derecho inherente a la autodefensa», sin que nada del acuerdo se lo impida.
A su vez, el texto alude, en su punto 3, a un «Anexo de Seguridad» que no se ha hecho público según el cual las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL) asumirán «gradualmente» el control «en zonas piloto» que servirán de lanzadera para un «repliegue gradual» de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) del sur del Líbano.
Desarme de los grupos armados no estatales
«Las FDI y las FAL han acordado dos zonas iniciales, y las futuras zonas piloto también se acordarán de mutuo acuerdo. Una vez confirmado el desarme exitoso de los grupos armados no estatales y el desmantelamiento de su infraestructura en estas zonas, las FAL asumirán la responsabilidad de seguridad plena y efectiva en ellas», detalla el texto.
Ya ayer, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, anunció que, como fruto de lo acordado, las tropas israelíes abandonarían dos zonas del sur del Líbano -una al norte y otra al sur del río Litani-, pero reiteró que no se irán del Líbano hasta que Hizbulá se desarme y deje de ser una «amenaza».
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, ha dicho este sábado que Israel no se retirará hasta que Hizbulá no se desarme, y que las tropas están preparadas «para una estancia prolongada en la zona de seguridad».
«El principio fundamental establecido en el acuerdo (con el Líbano) es que no habrá repliegue de Israel en el sur de Líbano, ni retirada, mientras la organización terrorista Hizbulá no sea desarmada en todo Líbano y se garantice la seguridad de los residentes del norte», dijo Katz en un vídeo mensaje.
El ministro reiteró, como recoge el documento firmado en su punto 7, que Israel mantiene «libertad de acción» siempre que lo requiera para su propia autodefensa. Este derecho también está reservado, según el acuerdo, para el gobierno del Líbano pero no así para Hizbulá, que solo aparece una vez mencionada y ya ha rechazado categóricamente el pacto.
«Si Irán intenta atacar a Israel para impedir la implementación del acuerdo, actuaremos con contundencia y demostraremos la brecha de poder existente entre nosotros», amenazó Katz, que concordó con que «la prueba de fuego» será la implementación acuerdo-marco.
Netanyahu, por su parte, dijo que el acuerdo «supone un duro golpe para Irán y Hizbulá», ya que permite que las tropas israelíes no se retiren del territorio ocupado mientras exista una «amenaza».
El líder del grupo chií libanés Hizbulá, Naim Qassem, calificó de «humillación, vergüenza y renuncia a la soberanía» el acuerdo marco firmado ayer, e indicó que seguirán actuando «por todos los medios necesarios y mediante presiones internacionales y árabes para que el enemigo israelí cumpla el primer punto del memorando de entendimiento y se retire del Líbano», en referencia al memorando.
Una hoja de ruta para avanzar hacia la paz
Israel y Líbano, bajo el auspicio de Estados Unidos, firmaron el viernes un acuerdo marco trilateral que establece una hoja de ruta para avanzar hacia una «paz y seguridad duraderas» entre ambos países, según informó el Departamento de Estado estadounidense.
Esta hoja de ruta no detalla fechas, plazos, ni especifica cómo el Ejército libanés va a reemplazar y desarmar a Hizbulá.
La oposición israelí critica el acuerdo
Los líderes de los partidos de la oposición israelí criticaron el acuerdo afirmando que no conseguirá desarmar a Hizbulá ni garantizar la seguridad de los residentes del norte de Israel, zona fronteriza con el territorio libanés.
«El acuerdo firmado con el gobierno de Líbano no desarmará a Hizbulá. Una organización terrorista no se desarma solo porque esté escrito en un papel», dijo en sus redes Yair Golán, líder del partido de los Demócratas y ex jefe del Estado Mayor israelí.
Para este político de izquierdas, Netanyahu no logrará con este acuerdo garantizar la seguridad de los habitantes del norte de Israel, expuestos a los proyectiles de Hizbulá, por lo que calificó al primer ministro como un líder «débil en seguridad».
El también ex jefe del Estado Mayor y líder del partido centrista Yashar! (¡Recto!), Gadi Eisenkot, indicó por su parte que, si bien la firma es «un desarrollo positivo», su éxito dependerá del desarme de Hizbulá.
Yair Lapid, que quiere desbancar a Netanyahu del poder con el partido Beyachad (Juntos), una fusión de su formación con la del ex primer ministro Naftali Bennett, criticó que el acuerdo «no establece un cronograma para el desarme de Hizbulá» y además permite la continuación de las transferencias de fondos de Irán a este grupo libanés.
Dentro del propio Gobierno de Netanyahu también ha habido críticas al acuerdo, concretamente del ministro ultraderechista de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.
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