El presidente ruso, Vladímir Putin, llegó este martes a Pekín para iniciar su vigesimoquinta visita a China, menos de una semana después de la realizada por el mandatario estadounidense, Donald Trump.
Putin realizará una visita de Estado de dos días durante la que se reunirá el miércoles con su homólogo chino, Xi Jinping, con una agenda centrada en la situación en Oriente Medio, la guerra en Ucrania y posibles acuerdos en materia energética.
El viaje coincide con el 25.º aniversario del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre China y Rusia, en un momento en que Pekín y Moscú presentan su asociación como un factor de “estabilidad” en el escenario internacional.
En vísperas de aterrizar en China, Putin difundió un mensaje dirigido al pueblo chino en el que calificó a Xi de “buen amigo” y aseguró que las relaciones entre ambos países han alcanzado un nivel “sin precedentes”.
