Oriente Medio vivió este sábado una nueva jornada de tensión que aleja las posibilidades de un acuerdo inmediato. Irán retomó el cierre de Ormuz mientras Donald Trump advirtió de que no se dejará "chantajear" y abrió la puerta a reanudar los ataques si no hay avances antes del próximo miércoles, cuando vence el alto el fuego.
La situación en la principal arteria petrolera del mundo sigue siendo el mayor punto de fricción. Irán, que había anunciado el viernes la apertura del estrecho, ha vuelto a imponer un "control estricto" sobre Ormuz tras denunciar que EE.UU. persiste en obstaculizar su tránsito marítimo.
El Cuartel General Central Jatam al Anbiya aclaró que, mientras el bloqueo estadounidense continúe, no se permitirá la apertura del paso ni siquiera de forma condicionada para buques comerciales.
Londres denunció hoy que patrulleras de la Guardia Republicana de Irán abrieron fuego contra un petrolero en el estrecho de Ormuz, a unos 37 kilómetros de Omán, sin provocar heridos.
Las autoridades británicas investigan el incidente, que tuvo lugar después de que Irán retomara el "control" de la navegación en la zona.
El país mantiene bloqueado el estrecho desde el pasado 28 de febrero, cuando comenzó la ofensiva de Estados Unidos e Israel.
IRÁN, SIN CONCESIONES
No obstante, Irán confirmó que evalúa nuevas propuestas presentadas por Estados Unidos a través de Pakistán, aunque advirtió que no hará "ninguna concesión" en las negociaciones.
"La República Islámica de Irán está evaluando (las propuestas de EE.UU.) y no ha dado aún una respuesta", afirmó el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.
La máxima entidad de seguridad iraní aseguró que la República Islámica "no hará la más mínima concesión ni retrocederá o mostrará indulgencia en las negociaciones".
