Por primera vez en 24 días de guerra, al menos una de las partes ha mostrado voluntad de desescalar el conflicto: el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó posponer durante 5 días los ataques a centrales e infraestructuras eléctricas y aseguró que ya está negociando un acuerdo con Irán.
Inmediatamente después de este anuncio, Wall Street abrió en verde, las bolsas europeas han subido y el precio del brent se ha hundido. Pero Irán niega que esas conversaciones se estén produciendo, mientras sigue lanzando ataques y recibiendo bombardeos israelíes.
El presidente estadounidense señaló en su red Truth Social que ha mantenido con Irán “en los últimos dos días conversaciones muy buenas y productivas respecto a una resolución completa y total” de sus hostilidades en Oriente Medio.
“En vista del tono de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán a lo largo de la semana, he dado instrucciones al Departamento de Guerra para que posponga todos los ataques militares contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes durante un período de cinco días, sujeto al éxito de las reuniones y conversaciones en curso”, continuó en un mensaje ayer por la mañana estadounidense.
LA LLAMADA
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo este lunes que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le trasladó en una llamada telefónica que ve factible la posibilidad de “lograr los objetivos de la guerra mediante un acuerdo con Irán”.
Netanyahu sostuvo que Trump considera que “existe la oportunidad de aprovechar los logros alcanzados junto a las fuerzas estadounidenses para consolidar los objetivos de la guerra a través de un acuerdo que resguarde nuestros intereses vitales”.
En un mensaje grabado, el jefe de gobierno israelí enfatizó que, pese a la apertura diplomática impulsada por Washington, la ofensiva militar sobre Irán y Líbano seguirá en marcha.
