Israel atacó este miércoles, en el día 19 de la guerra, las instalaciones gasísticas de Pars Sur, que forman parte del mayor yacimiento de gas del mundo que comparten Irán y Catar, y mató al ministro iraní de Inteligencia, Ismail Jatib.
Además, los ataques siguen sin ninguna señal de desescalar y este miércoles han dejado dos nuevos muertos en Israel, dos señores mayores por un ataque con una bomba de racimo.
El proyectil lanzado por Israel alcanzó una parte de las instalaciones de gas, provocando incendios en varias zonas que han sido contenidos por los bomberos. Irán dice que “la situación en la zona está ahora completamente bajo control” y que el ataque no ha dejado víctimas. Pero las autoridades no han informado de si el suministro de gas de este yacimiento, que junto al adyacente de North Field (que comparte con Catar) es el mayor del mundo, se ha parado o alterado.
Lo que sí se sabe es que Irak perdió 3.100 megavatios de capacidad de generación eléctrica tras el anuncio de la interrupción total de la importación de gas natural desde Irán que alimentaba su producción, lo que abre la amenaza de una caída de la red, según el Ministerio de Electricidad iraquí.
Ante este ataque, el Ejército iraní calificó el ataque como “un crimen de guerra” y advirtió que “no quedará impune”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que no tenía conocimiento del ataque que Israel ejecutaría sobre el campo de gas natural Pars Sur en el golfo pérsico de Irán.
Trump se desliga del ataque indicó que: “Israel, enfurecido por lo ocurrido en Oriente Medio, atacó una importante instalación en Irán conocida como el campo de gas Pars Sur. Solo una pequeña parte resultó dañada”.
EL ASESINATO
Tras el asesinato ayer del que fuera uno de los hombres más fuertes de Irán, Alí Lariyani, Israel mató en uno de los bombardeos de anoche al ministro de Inteligencia del país, Ismail Jatib.
