El presidente de Chile, José Antonio Kast, presentó este lunes el llamado ‘Plan Escudo Fronterizo’, una estrategia que contempla zanjas, muros de hasta cinco metros de alto y un mayor despliegue militar para contener la inmigración irregular en la frontera con Perú y Bolivia.
Acompañado de una numerosa comitiva oficial, que incluye a la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert; de Interior, Claudio Alvarado, y de Defensa Nacional, Fernando Barros, Kast visitará bases militares y complejos fronterizos para coordinar el proceso que ya inició con la construcción de barreras.
Además de profundizar las fosas ya existentes en la frontera y la excavación de nuevos surcos, el plan de Kast contempla la edificación de muros y rejas de hasta cinco metros de altura, la disposición de alambradas y el despliegue de tecnología militar y drones autónomos para aumentar la vigilancia.
Kast aseguró que el país “ha sido vulnerado por la inmigración ilegal” en el inicio de la obra.
“Queremos usar las retroexcavadoras para construir un Chile soberano. Ese Chile soberano que ha sido vulnerado por la inmigración ilegal, por el narcotráfico, por el crimen organizado”, indicó el gobernante ultraderechista, desde el Complejo Fronterizo Chacalluta, el principal paso entre Chile y Perú.
La zanja, que se comenzó a construir este lunes, tendrá una extensión de 30 kilómetros, una anchura de 3 metros y una profundidad de otros 3 metros y se prevé que esté lista en 90 días, según información oficial.
El exdiputado ultracatólico, que tomó posesión la semana pasada, explicó que “no es solo una zanja”, sino que se trata de un “sistema integral” que incluye “barreras físicas, tecnológicas, humanas” y que “requiere también el trabajo con otras naciones”.
