Israel lanzó una nueva oleada de ataques contra infraestructura militar iraní en Teherán, dentro de la ofensiva conjunta con Estados Unidos iniciada el sábado. Según las Fuerzas de Defensa de Israel, en cinco días fueron destruidos unos 300 sistemas antiaéreos iraníes, debilitando la capacidad defensiva del país persa frente a los bombardeos.
En el marco de la Operación “Furia Épica”, Estados Unidos empleó por primera vez en combate los misiles de precisión de largo alcance PrSM, un sistema de nueva generación diseñado para reemplazar al antiguo Sistema Táctico de Misiles del Ejército y atacar objetivos estratégicos con mayor alcance y precisión.
Además, un submarino estadounidense hundió la fragata iraní IRIS Dena en el océano Índico, frente a la costa sur de Sri Lanka. La embarcación, que transportaba cerca de 180 tripulantes, se hundió en aguas internacionales a unos 40 kilómetros de la ciudad de Galle.
Autoridades esrilanquesas informaron que al menos 83 personas murieron tras el ataque, mientras continúan las labores de verificación y rescate en la zona. El episodio marca una nueva escalada en el conflicto, que ya involucra operaciones aéreas, misiles de última generación y enfrentamientos navales.
