Un juez federal ordenó este jueves a la Administración del presidente Donald Trump facilitar a decenas de venezolanos, enviados el año pasado a una prisión de seguridad en El Salvador, el regreso a Estados Unidos para que continúen sus procesos de inmigración, si así lo desean.
La decisión judicial representa un gran revés para el mandatario estadounidense en su campaña de deportaciones masivas.
El juez James Boasberg ordenó al Gobierno que permita la entrada a EEUU de los más de 130 venezolanos que a partir de marzo de 2025 estuvieron recluidos durante cuatro meses en el Centro de Confinamiento para el Terrorismo (Cecot).
El magistrado, que ha sido criticado por Trump, destacó en su orden que “esta situación nunca se habría presentado” si el Ejecutivo simplemente hubiera reconocido a los demandantes sus derechos constitucionales antes de deportarlos.
