Una noche memorable en el Metropolitano, una lección de ambición, vértigo, contundencia y fútbol, encumbró al Atlético de Madrid en un primer tiempo descomunal, en el que destrozó al Barcelona como nadie lo ha hecho en mucho tiempo, sobrepasado, devorado y casi eliminado, pendiente de una hazaña en la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. Fue goleada de 4-0.
Porque es el Barça, porque se ganó todo el crédito con Flick a su mando, aún se le aprecia vida para el segundo encuentro en el Camp Nou. Aún le queda esperanza, porque aún quedan minutos. Es lo único a lo que se puede agarrar el equipo azulgrana, tras su debacle estruendosa del Metropolitano, transformado en una fiesta de proporciones siderales.
En el minuto 6, Eric García introdujo el balón en su portería al ceder el balón al portero Joan García y fallar éste en la recepción del mismo (1-0). En el minuto 14, Griezmann aprovechó una asistencia de Nahuel Molina y, con la zurda, batió a Joan García (2-0). En el minuto 33 Lookman batió de nuevo a Joan García tras una cesión de Julián Álvarez (3-0). Finalmente, en el minuto 47, Julián hizo el 4-0 de un tremendo derechazo desde el borde del área.
