El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que impondrá un arancel del 10% a partir del 1 de febrero a todos los productos de ocho países europeos que han enviado tropas a la isla de Groenlandia como medida de presión para que apoyen sus planes de anexión. Los principales grupos políticos del Parlamento Europeo (PE) se mostraron este sábado a favor de congelar la aprobación del pacto comercial alcanzado este verano entre la Unión Europea (UE) y EEUU.
En un mensaje en la plataforma Truth Social, Trump indicó que subirá los aranceles hasta un 25% en junio y que se mantendrán en vigor hasta que se cierre un acuerdo “para la compra total y plena de Groenlandia” por parte de Washington.
En concreto, amenazó con gravar las importaciones de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, que se opusieron a su deseo de tomar la isla y enviaron tropas para reforzar la presencia militar en el territorio ante las advertencias de Washington.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, afirmó desde Asunción, donde acudió a la firma del acuerdo comercial en el Mercosur, que coordina una “respuesta conjunta” de los Veintisiete frente a los aranceles.
“NEGOCIAR DE INMEDIATO”
Trump dijo que está dispuesto a “negociar de inmediato” con los países, a los que acusó de estar “poniendo en riesgo” todo lo que “Washington ha hecho por ellos”. Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, el republicano usó los aranceles como herramienta política contra sus socios comerciales, llegando a elevar hasta en un 50% las tasas sobre las importaciones de Brasil y la India, como represalia por el tratamiento al expresidente Jair Bolsonaro y la compra de crudo ruso, respectivamente.
Las palabras del mandatario llegan después de que Dinamarca –de la que depende el territorio autónomo de Groenlandia– anunciara un incremento inmediato de su presencia militar en la isla y la realización de maniobras, de cara a rebajar las inquietudes de Washington en torno a la seguridad de esa nación insular y la región ártica. Francia, Alemania, Suecia, Noruega, Finlandia y Países Bajos se han sumado a la iniciativa con sus propios efectivos militares en la isla, codiciada por el gobierno de Trump con el argumento reforzar su “seguridad nacional” y de evitar que caiga en manos de China o Rusia.
