Chile se prepara para la segunda vuelta presidencial de este domingo, con el ultraderechista José Antonio Kast como claro favorito y con la izquierdista Jeannette Jara a la espera de revertir los pesimistas pronósticos en su contra.
Más de 15,7 millones de chilenos elegirán el domingo al sucesor del progresista Gabriel Boric en unos comicios en los que hay muy poco ambiente electoral, con apenas propaganda en las calles y con los ciudadanos más pendientes de las vacaciones de Navidad que de las urnas.
Todas las encuestas publicadas antes del inicio de la veda electoral y las que circulan de manera clandestina pronostican una clara victoria de Kast sobre Jara, aunque la incógnita está en el margen del triunfo, ya que algunos sondeos indican que podría ser de hasta 18 puntos.
“Es muy notorio la falta de ambiente electoral, hay más bien un ambiente de resignación frente a lo que se viene. Se siente que la elección ya está definida y que es inminente la victoria de Kast", dijo a EFE Octavio Avendaño, de la Universidad de Chile.
“La campaña también se ha centrado mucho en las regiones y en las redes sociales, pero obviamente hay una sensación de que la elección está casi resuelta”, agregó a EFE Claudio Fuentes, de la Universidad Diego Portales.
“VAMOS A GANAR”
Aunque la exministra de Trabajo de Boric, de 51 años, ganó la primera vuelta de noviembre con el 26,9% de los votos, tiene poco espacio hacia donde crecer porque en primera vuelta los candidatos competitivos eran de derechas y ella es la candidata única de una amplia e inédita coalición progresista, que va desde el Partido Comunista hasta la Democracia Cristiana.
La impopularidad del Gobierno y su militancia comunista le estarían dificultando captar nuevos votos -según expertos-, pese a sus intentos por apelar al miedo a la ultraderecha y por defender su liderazgo al frente de leyes emblemáticas como el aumento del salario mínimo, la reforma de pensiones o la reducción de la jornada laboral a 40 horas.
