Tropas del Ejército israelí recibieron ayer por la noche de la mano del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) el cuerpo de un rehén fallecido en la Franja de Gaza, el cual se disponía a trasladar a territorio israelí.
El ataúd sería posteriormente trasladado al Centro Nacional de Medicina Forense donde su identidad será verificada. Una vez se corrobore que corresponde con la de alguno de los cautivos muertos, serán doce los cadáveres que quedan en Gaza y que Hamás debe entregar en el marco del acuerdo.
Las facciones palestinas ampliaron el pasado domingo la búsqueda de nuevos cuerpos a áreas más allá de la denominada 'Linea amarilla', es decir, la parte que continúa bajo control militar del Ejército de Israel, que sigue dominando el 53 % del enclave pese a un repliegue parcial.
El líder de la delegación negociadora de Hamás, Jalil Al Haya, reiteró ayer que tienen “la firme voluntad de impedir que la guerra regrese a Gaza” y que no quieren dar “ningún pretexto” a Israel para que retome los bombardeos. Sin embargo, subrayó que afrontan “problemas en la búsqueda” de los cuerpos de los rehenes por las toneladas de escombros y la enorme destrucción que hay en Gaza.
