Al menos 61.000 niños han sido asesinados o han quedado mutilados en la Franja de Gaza desde el inicio de la guerra entre Israel y el grupo islamista Hamás, lo que significa una víctima cada 17 minutos, dijo este martes Unicef, la agencia de Naciones Unidas para la protección de la infancia.
“Se trata de una cifra inaceptable y sobrecogedora. Los niños llevan demasiado tiempo sufriendo física y mentalmente, han sido expuestos a horrores que ningún niño debería tener que ver ni vivir jamás, han quedado huérfanos, han perdido sus hogares, han sido desplazados en múltiples ocasiones y han estado expuestos a enfermedades y violencia a una escala sin precedentes”, dijo en Ginebra el portavoz de Unicef, Ricardo Pires.
EL ATAQUE
Hace dos años, Hamás lanzó contra Israel el mayor atentado terrorista de su historia, dirigido contra bases militares, asentamientos de kibbutz y un festival de música. Ese día, el movimiento islamista palestino mató a casi 1.200 personas y tomó más de 250 rehenes. Eran las 6:29 del sábado 7 de octubre de 2023 cuando una lluvia de cohetes cayó sobre Israel. Estos 5.000 proyectiles disparados por Hamás marcaron el inicio del ataque terrorista bautizado como el diluvio de Al-Aqsa. El movimiento bautizó su ofensiva como el lugar más sagrado.
