Los 27 nuevos soldados de la Guardia Suiza, el histórico ejército que protege a los papas, han pronunciado este sábado su juramento solemne de servicio, en una ceremonia en el Vaticano a la que asistió León XIV.
Esta ha sido la primera vez que un pontífice acude al juramento de la Guardia Suiza desde que en 1968 lo hiciera Pablo VI, según recordó durante el acto el coronel Christoph Graf.
La ceremonia en el Patio San Damaso del Palacio Apostólico fue seguida atentamente por León XIV, sentado en un sillón, y empezó con los nuevos soldados desfilando con sus yelmos y corazas y con la lectura del juramento por parte del capellán.
“Juro servir fiel, leal y honradamente al pontífice reinante, León XIV, y a sus legítimos sucesores, y dedicarme a ellos con todas las fuerzas, sacrificando si es necesario mi vida en su defensa”, dicta la fórmula proclamada. Acto seguido, los nuevos reclutas marcharon por el patio para jurar uno a uno, agarrando el estandarte de la Guardia Suiza con la mano izquierda y alzando la mano derecha con tres dedos en señal de respeto a la Santísima Trinidad.
