La madrugada de este domingo, Uruguay se estremeció tras el atentado armado contra la fiscal de Corte y especializada en Estupefacientes, Mónica Ferrero, en su domicilio particular. Dos hombres armados irrumpieron en la escena, dispararon varias veces contra la vivienda y luego huyeron del lugar. La fiscal salió ilesa, pero el ataque ha desatado un terremoto político y judicial.
Ferrero fue la fiscal que investigó a fondo las actividades del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, figura clave del crimen organizado en la región, y su entramado internacional. En su momento, Marset intentó negociar con la justicia uruguaya, reconociendo delitos, pero con la condición de no ser extraditado a Paraguay, donde pesa sobre él una de las acusaciones más fuertes.
El nombre de Sebastián Marset volvió a ocupar los titulares. Según el diario La Diaria, una de las hipótesis más fuertes apunta a que el atentado estaría vinculado con el grupo criminal Los Albín, que mantiene nexos operativos con el narcotraficante prófugo.
