Estados Unidos reforzó su presencia militar en el mar Caribe como parte de la política del presidente Donald Trump contra el narcotráfico en América Latina. Según la agencia Reuters, la operación contempla el despliegue de buques de guerra, submarinos y miles de marines en rutas estratégicas del contrabando, particularmente en las cercanías de Venezuela.
Entre las embarcaciones destacan el crucero de misiles USS Lake Erie y el submarino de ataque rápido USS Newport News, que llegarán a la zona a inicios de la próxima semana. A ellos se suma un grupo anfibio conformado por los buques USS San Antonio, USS Iwo Jima y USS Fort Lauderdale, con unos 4.500 efectivos a bordo, de los cuales 2.200 son infantes de marina.
Fuentes consultadas señalaron que el objetivo es contrarrestar a las llamadas “organizaciones narcoterroristas” que representan una amenaza para la seguridad estadounidense.
En Bolivia, el expresidente y candidato de Libre, Jorge Tuto Quiroga, al referirse al despliegue militar de Estados Unidos frente a Venezuela, señaló: “(Nicolás) Maduro es el jefe de un conglomerado criminal (…) Está muy nervioso Maduro, muy nervioso debe estar también Evo de su jefazo”.
En los últimos días, la Casa Blanca decidió enviar buques al mar Caribe, cerca de aguas venezolanas, para combatir el tráfico de drogas. En ese contexto, el exmandatario recordó la relación entre el líder chavista y el dirigente cocalero e incluso anunció que, en caso de ser elegido, no admitirá el régimen que impone el primero.
Remarcó que al único presidente de Venezuela que reconocerá será a Edmundo González “y esperaría que el binomio del PDC diga lo mismo, así clarito”.
VENEZUELA APELA A LA ONU
El Gobierno de Venezuela pidió este martes el apoyo del secretario general de la ONU, António Guterres, ante “las amenazas” de Estados Unidos, y expresó su preocupación por “el despliegue de unidades militares e incluso armas nucleares” del país norteamericano en el Caribe. El régimen de Maduro espera recibir el apoyo de Guterres para “restablecer la sensatez” en la región latinoamericana y caribeña, que enfrenta, según Caracas, unas “amenazas” por parte de Washington, pese a que se trata de una “zona de paz” declarada como tal en 2014.
