El Vaticano confirmó que el miércoles 7 de mayo arrancará el esperado cónclave para elegir al sucesor del actual Pontífice. Aunque la fecha ya circula ampliamente, el interés mundial no se centra solo en el calendario, sino en los nombres que suenan con fuerza y en los detalles del ritual que marcará el inicio de una nueva era para la Iglesia católica.
Entre los “papables” más mencionados se encuentran figuras de peso como Pietro Parolin, secretario de Estado vaticano, y Luis Antonio Tagle, arzobispo filipino, ambos considerados hombres de consenso y con amplia experiencia internacional. También se especula sobre el cardenal Robert Sarah, de perfil más conservador, y sobre Malcolm Ranjith, arzobispo de Colombo, conocido por su fuerte carácter pastoral.
La elección estará influida no solo por la trayectoria personal de cada candidato, sino también por la necesidad de equilibrar la representación cultural y regional dentro del Colegio de Cardenales.
La jornada del 7 comenzará con la solemne Misa Pro eligiendo al Pontifice y presidida por el Decano del Colegio Cardenalicio. Después, los cardenales se dirigirán en procesión hacia la Capilla Sixtina, donde entonarán el himno “Veni, Creator Spiritus” e iniciarán el juramento. A partir de allí, habrá hasta cuatro escrutinios diarios para alcanzar la mayoría calificada de dos tercios necesaria para la elección. El proceso mantiene rituales cargados de simbolismo: el recuento de votos, la quema de papeletas –que señalará con humo blanco la elección exitosa–, y la pregunta al nuevo Papa sobre su aceptación y el nombre pontificio que escogerá.
