Las autoridades alemanas barajan la hipótesis de que el atropello a un grupo de personas que participaban en una manifestación sindical en el centro de la ciudad de Múnich haya sido “un atentado”, mientras que la cifra de heridos asciende al menos a 28 y la capital bávara se prepara para dar comienzo este viernes a una conferencia de seguridad de alto nivel entre Estados Unidos y varios países de la Unión Europea.
Un representante de la Policía indicó en una comparecencia en el lugar de los hechos que el conductor detenido era un ciudadano afgano, en tanto que el primer ministro de Baviera, Markus Söder, dijo ante los medios que “presumiblemente se trata de un atentado”.
Según explicó el portavoz de la Policía, el vehículo se acercó a la manifestación por la cola, adelantó a los coches de la policía que la escoltaban y embistió contra el final de la marcha.
