El Ejército israelí ha destruido 300 infraestructuras del grupo chií Hizbulá en el área de Jiam, en el sur de Líbano en las últimas semanas, en las que ha mantenido sus operaciones en el país a pesar del alto el fuego acordado entre ambas partes, bajo el pretexto de que las tropas están supervisando el cumplimiento de la tregua.
“En las últimas semanas” las tropas “llevaron a cabo varias operaciones en distintas áreas del sur de Líbano, incluyendo Kfar Kila, Odaiseh, Rab al Talatin, Markaba, Taybeh y Jiam”, recogió un comunicado castrense esta tarde.
Preguntados por EFE, portavoces de las fuerzas armadas israelíes rechazaron especificar a qué periodo se corresponden estas semanas (el alto el fuego entró en vigor en la madrugada del 27 de noviembre), así como a cuántos milicianos de Hizbulá han matado en ellas.
