Este martes fue una jornada importante para SpaceX y su proyecto Starship, el mayor cohete espacial jamás construido, que logró finalizar con éxito su sexta prueba, aunque todas las miradas estuvieron también puestas en el público que la presenció: el magnate Elon Musk y el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.
Primero estuvieron en la sala de control y luego lo vieron desde el exterior de Starbase, la base ubicada en Boca Chica, Texas, cerca a la frontera con México.
Protegiéndose del sol con una gorra roja con el tradicional eslógan 'Make América Great Again' (Haz América grande de nuevo), Trump divisó el viaje del cohete más grande construido hasta la fecha, que aterrizó sobre el océano una hora después de su lanzamiento.
El Starship aterrizó intacto, a pesar de haber perdido parte del material protector que recubría al cohete durante el descenso.
