La estatal Aerolíneas Argentinas, la principal compañía aérea del país suramericano, está nuevamente en el ojo de la tormenta por conflictos sindicales que ahondan las pérdidas de la empresa, en medio de quejas de los usuarios y un renovado debate sobre una eventual privatización de la línea aérea de bandera.
Con centenares de vuelos cancelados y reprogramados y decenas de miles de viajeros afectados, la compañía ha acumulado pérdidas por 2,5 millones de dólares desde que a mediados de agosto los gremios que representan a los trabajadores de Aerolíneas hacen asambleas y huelgas en reclamo de una recomposición salarial ante la elevada inflación en Argentina.
Sin avances en las negociaciones y pese a las sanciones aplicadas por la empresa a los trabajadores en huelga, desde los sindicatos amenazan con profundizar las medidas de fuerza.
