La polémica por la comparación que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo entre la ofensiva israelí en Gaza y el Holocausto escaló con su declaración como persona “non grata” por parte de Israel, tras lo cual su gobierno llamó a consultas al embajador en Tel Aviv y convocó al representante judío en el país.
La dura reacción israelí fue anunciada por el ministro de Exteriores de ese país, Israel Katz, tras manifestarle su enérgica protesta al embajador brasileño, Frederico Meyer, a quien convocó con ese fin en el Museo del Holocausto de Jerusalén.
“No perdonaremos ni olvidaremos: en mi nombre y en nombre de los ciudadanos de Israel, informé al presidente Lula de que es una persona ‘non grata’ en Israel hasta que se disculpe y se retracte de sus palabras”, declaró Katz.
