Dos agentes de policía y un paramédico murieron este domingo en un tiroteo en la localidad estadounidense de Burnsville (Minesota), tras acudir a un domicilio por una denuncia de violencia doméstica, según recogen medios locales.
Aunque de momento no han trascendido apenas detalles del suceso, el jefe de la Policía de Mineápolis, Brian O’Hara, escribió en su cuenta de la red social X: “Por favor, recen por el Departamento de Policía de Burnsville esta mañana”.
