La Autoridad Nacional Palestina (ANP), que gobierna partes reducidas de Cisjordania ocupada, pidió este sábado un "alto el fuego inmediato" en la guerra de Israel y el grupo islamista Hamás, argumentando que es "la única manera" de cumplir el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que ordenó a Israel evitar el genocidio de palestinos en la Franja de Gaza.
"El Ministerio de Asuntos Exteriores condena en los términos más enérgicos la continuación de la guerra genocida en curso contra nuestro pueblo por 113 día consecutivo, en una clara intención israelí de completar la destrucción de la Franja de Gaza y convertirla en un lugar inhabitable", indica un comunicado de la cancillería palestina.
"Un alto el fuego inmediato es la única manera de obligar a Israel a implementar la decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ)", subrayó.
El máximo tribunal de la ONU emitió ayer, sábado, un fallo en el que exigió a Israel evitar un genocidio contra los palestinos en Gaza y facilitar la entrada de ayuda humanitaria.
Esta imposición de medidas cautelares, que no incluyó un cese el fuego, obedece a una acusación por genocidio contra Israel -aún en curso- presentada en diciembre por Sudáfrica.
Incluso antes de que se pronunciara el fallo, Israel ya había adelantado que no pausaría la potente ofensiva militar por aire, tierra y mar que ejerce sobre la Franja de Gaza y que ha dejado al menos 26.083 muertos (la mayoría niños y mujeres), 64.487 heridos, 8.000 desaparecidos, y 1,9 millones de desplazados que afrontan una crisis humanitaria son precedentes.
"En momentos en que ayer la Corte Internacional de Justicia celebraba su sesión, las fuerzas de ocupación continuaron cometiendo los crímenes más horrendos contra civiles palestinos, con sus brutales bombardeos de zonas residenciales y el asedio al Hospital Naser y sus alrededores", denunció la cancillería palestina.
ENFRENTAMIENTOS
Los combates en la Franja dejaron 200 muertos y 370 heridos durante las últimas 24 horas, aumentando el número de víctimas en la Franja a 25.900 muertos y 64.110 heridos desde que estalló la guerra el 7 de octubre, tras un ataque de Hamás contra Israel que dejó unos 1.200 muertos y 250 rehenes.
