El papa Francisco defendió este domingo su decisión de permitir la bendición de parejas del mismo sexo o en "situación irregular", que ha suscitado recelos entre el sector más conservador de la Iglesia, y también afirmó que no piensa en la renuncia.
"No es ni un pensamiento, ni una preocupación, ni un deseo, es una posibilidad abierta a todos los papas pero por el momento no está en el centro de mis pensamientos, inquietudes o sentimientos", dijo en una entrevista al programa "Che tempo che fa", respondiendo así piensa en una eventual renuncia, como su predecesor, Benedicto XVI.
Y agregó: "Mientras yo me sienta con capacidad de servir seguiré adelante, cuando no pueda más será el momento de pensarlo. El pontífice concedió una larga entrevista al programa italiano en la que también habló sobre la declaración del pasado 18 de diciembre con la que la Congregación para la Doctrina de la Fe aprobó la posibilidad de bendecir a parejas homosexuales o "irregulares", pero sin que eso sea una justificación o equiparación al matrimonio.
