Israel y el grupo islamista Hamás protagonizaron este sábado su 92 jornada de guerra, mientras la diplomacia estadounidense y europea despliega su poder en Oriente Medio para tratar de desescalar el conflicto sobre la devastada Franja de Gaza y evitar que se esparza por toda la región.
La ofensiva militar israelí provocó al menos 122 muertos y 256 muertos en Gaza en las últimas 24 horas, informó este sábado el Ministerio de Sanidad de la Franja palestina.
"La ocupación israelí comete 12 masacres contra familias en la Franja" en las últimas 24 horas, denunció en un comunicado el ministerio, controlado por el grupo islamista Hamás.
Las fuerzas israelíes realizaron ataques aéreos y de artillería en las últimas horas contra varias regiones de la Franja, informó la agencia oficial de noticias palestina, Wafa.
En la ciudad de Gaza, en el norte del enclave palestino, murieron al menos 10 civiles, entre ellos el capitán Hani al Masri, una destacada estrella del fútbol palestino y entrenador del equipo olímpico, añadió.
En el sur del enclave, un ataque sobre la ruta que conecta el campo de refugiados de Nuseirat y la ciudad de Az-Zawayda provocó la muerte un niño y varios heridos, mientras que continúa el asedio contra el Hospital Al Amal en Jan Yunis.
Israel acusa repetidamente a Hamás de utilizar instalaciones civiles como los hospitales para esconderse, guardar armamento y atacar a sus tropas.
Así, los soldados israelíes aseguraron haber encontrado junto a un centro médico de la ciudad de Gaza un almacén de armas del cuerpo de élite de Hamás, Nukhba, con docenas de fusiles, bazucas y munición que fueron destruidos.
El armamento estaba oculto en bolsas con el nombre de UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, en un edificio colindante a una clínica desde el que habían recibido disparos las tropas israelíes, según un comunicado castrense.
