Las autoridades de Nicaragua prohibieron la entrada al país al sacerdote nicaragüense Jairo Antonio Mercado Pavón, que regresaba tras participar en un viaje pastoral por Estados Unidos, denunció este miércoles la abogada e investigadora nicaragüense exiliada Martha Patricia Molina.
Mercado Pavón estaba asignado a la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús en la comunidad La Virgen, departamento de Rivas, en el Pacífico sur de Nicaragua, y antes estuvo a cargo de la parroquia Medalla Milagrosa en la ciudad de Camoapa, departamento de Boaco (centro), de acuerdo con la denuncia.
Ambas parroquias pertenecen a la diócesis nicaragüense de Granada, que dirige el obispo Jorge Solórzano, que no se ha referido a esa denuncia.
Según Molina, autora del estudio titulado ‘Nicaragua: ¿Una Iglesia perseguida?’, las autoridades nicaragüenses no ofrecieron ninguna explicación al sacerdote desterrado. Al menos 19 religiosos nicaragüenses, entre ellos el obispo encarcelado Rolando Álvarez, el obispo exiliado Silvio Báez y otros 14 sacerdotes, fueron declarados traidores a la patria y despojados de su nacionalidad, según ese estudio.
